Dejé de ser graciosa

Yo creía ser muy graciosa, onda la alegría del grupo. No un bufón, pero pensaba que en cualquier situación las personas esperaban un buen chiste de mi parte, pero no, caché que estoy súper mal; ¡Shuper mal!

Esto de ser graciosa, espontanea, divertida se me daba naturalmente, “Es un don” solía decir. Nunca necesité de esos libritos pencas de mil chistes o ver el club de la comedia para ser mejor que la Jani Dueñas, un día todo eso se fue, mi gracia desapareció y ahí fue cuando me di cuenta que había cagado.

Si po’, si cunado mides uno cincuenta y chico y lo más cercano a la actividad física que haces son el abdominal para acostarse y para levantarse, el humor DEBE estar de tu lado. Para que si no alcanzas a entrar en la categoría de “Buenos genes”, por lo menos quedes en la de “Buena onda”.

Lo de “Buenos genes” y “Buena onda” lo aprendí cuando fui a una junta de hombres, a jugar PlayStation y a comer completos, todo un club de Tobby. La cosa es súper simple, en verdad los hombres son simples; están las “Mijitas” las minas ricas, esas que tienen mil quinientos un suscriptor en Facebook,  gracias a una foto poco decorosa en el perfil; después están  las  de “buenos genes”  esas que si bien no son ricas, deben tener alguna prima, hermana, tía, sobrina o en el caso más desesperado, mamá que lo sea. Después están las “buena onda”, aquí estoy yo; y por último las “feas” esas que con unas buenas piscolas y algunos con sustancias ilícitas recién vendrían a mirar los hombres. Al principio me reí, por lo estúpido. Pero después pensé “¿Por qué diablos seguimos siendo tan machistas, por qué yo misma sigo siendo tan machista?”

Pero nosotras tenemos la culpa de estas “clasificaciones” nosotras lo permitimos y las difundimos. En mi caso, amo ser la buena onda, porque no somos ni feas, ni ricas, podemos tener buenos genes, pero no es lo importante, total cae mejor una mina que haga reír que una que se mire todo el día en el espejo.  Las buena onda, somos lo máximo, así era como me veía.

Porque ¿Qué  puede ser peor que ser la “buena onda” y ya no tener la gracia suficiente para serlo? Es lo peor, yo digo que estoy teniendo una mala racha, pero mis compañeros en la U, se dan cuenta que mi mala racha es MUY mala. Lo peor es que, ahora, que no tiro la talla buena, pero sigo intentándolo y me salen fomes, me he vuelto objeto de burla. En resumen soy fome y todos lo saben.

Pero saben ¿quién dice que ser fome es malo? ¡Es bacán!. Iré donde Meruane para decirle que me enseñe, porque me vengaré siendo más fome aún, cosa de hacerlos sufrir, que les sangren los oídos. Como dice un amigo: les hincharé los huevos hasta que no puedan más; y me pasen de la clasificación de “buena onda” a “buenos genes”, sino, que me devuelvan a mi estatus inicial, total era feliz ahí. Es una venganza bastante simple, espero no morir yo del aburrimiento.

Si no me resulta, me conformaré con ser carismáticamente hinchahueas por el resto de mi vida, hasta que vuelva a mi la fortuna y la gracia.

                                                                                                                                  Deslenguadas